Logo PIDE
Somos E.Pública
Sindicato del Profesorado Extremeño
Apartado de Correos nº1 - 06800 Mérida
correo correo@sindicatopide.org
Acceso a afiliados
CC: 927 24 93 62
PL: 927 41 22 39
CO: 927 11 01 00
NA: 927 10 41 04
Ciguena negra
BA: 924 24 59 66
ME: 924 31 01 63
DB: 924 81 13 06
ZA: 924 11 68 96
Transparencia e Igualdad



Aviso Legal
Buscador en la Web PIDE
Cartas y artículos de Educación

«El abandono del interino o la razón destronada»

2002 Alfredo Aranda Platero
Vicepresidente del Sindicato PIDE

Asistimos estos días a la prueba irrefutable de que la Constitución está siendo vulnerada. Estamos presenciando como, con la connivencia de algunos sindicatos, se otorga un trato discriminatorio (y, por tanto, inconstitucional) al colectivo de docentes interinos, dado que se está tratando de modo diferente a colectivos semejantes como es el caso de los interinos sanitarios, que tendrá un tratamiento ventajoso para convertirse en fijos, e incluso, en cuanto a los médicos se refiere, se les hará fijo a través de la elaboración de una memoria; tanto los médicos como otros sectores del colectivo interino sanitario verán valorada su experiencia de forma definitiva para sus aspiraciones.

Es evidente que estamos asistiendo a un asesinato profesional cuyos autores saldrán impunes de su fechoría. Me pregunto en quién debemos creer: en los sindicatos que venden su «fuerza» al mejor postor, en la administración educativa (a la que importamos un carajo), en aquellos interinos -otra generación perdida- que se cuecen en su asiento de naipes mientras otros los defienden, en la ley que ni aun teniéndola de nuestra parte nos alumbra; o, finalmente, en nuestro gestores educativos que baten record guiness de reuniones para nada.

He aquí una lucha perdida al tiempo que ganada; ganada porque aunque les pese, la razón nos señala, y perdida porque para esta caterva de politiquillos de barrio, la razón es un concepto destronado.

Los interinos andaluces se reunieron con el Defensor del Pueblo Andaluz, el cual les reconoció que la solución que se ha dado al Insalud es una solución posible para la docencia. Es partidario de la realización de una memoria (igual que para los médicos especialistas). Les aclaró que no es incompatible una solución excepcional con una modificación permanente del sistema de acceso y con un plan de empleo autonómico.

Al Defensor del Pueblo Andaluz la solución excepcional le parece la más viable y cree que se debe luchar por la prueba de una redacción de una memoria como ocurre en el Insalud. Precisó que se necesita:

. Una ley de rango estatal auspiciada por el Ministerio.
. Modificación de R. D. 850/93.
. Intentar que se consiga la realización de una memoria como fase de oposición.

La PIDE está convencida que el Defensor del Pueblo en Madrid llegará a las mismas conclusiones que su colega andaluz, y con esa base defenderemos nuestros derechos en los tribunales, denunciado el agravio comparativo con respecto a los interinos de Sanidad, y por ende la vulneración de la Constitución.

El agravio comparativo entre interinos del Insalud e interinos docentes es la gota que colma el vaso de la paciencia. Es evidente que los interinos de educación están en su derecho de exigir el mismo tratamiento que los del Insalud, de lo contrario el agravio comparativo desembocará, por una cuestión de justicia primaria, en la impugnación de las oposiciones de secundaria.

Llevamos demasiado tiempo haciéndonos jirones la piel, arañándonos los ojos, llorando tras la puerta. Demasiado tiempo morando en un espacio inexistente, desapareciendo todos los julios y apareciendo todos los septiembres. Demasiado tiempo llenando las arcas de las academias y los sindicatos, para después caer en la misma trampa de todos los años. Demasiado tiempo siendo denostados sin conocernos, sólo por el hecho de intentar ser los que nos niegan. Demasiado tiempo intentando explicar verdades, que por inmensas, no caben en los cerebros contaminados por la costumbre, de aquellos que tienen la obsesión permanente de enterrarnos. Y después de todas estas afrentas las plazas se las quedan otros.