Cada año que hay oposiciones se ve que la frustración es infinitamente mayor que la autocrítica en el opositor promedio. Siempre es la administración, el tribunal... nunca el trabajo propio. Con la argumentación de un niño preadolescente generalmente se llega muy cerca. Suerte con las notas, porque reflejarán tu trabajo, nada más.
Gombas: (01/07/2026 20:33)
Comparto la reflexión. Es legítimo cuestionar un criterio o presentar una reclamación cuando hay motivos, pero convertir cualquier resultado desfavorable en un problema del sistema no ayuda. La autocrítica también forma parte del proceso de mejora.